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Recomendaciones clave para la elección correcta de un espumógeno no fluorado

1. Espumógenos newtonianos de baja viscosidad

Siempre elige la versión más concentrada posible (por ejemplo, 0,5% o 1 % en lugar de porcentajes de uso mayores).

Ventajas clave:

  • Reducción significativa de costes en logística, almacenamiento y envases.
  • Menores vertidos y menor impacto ambiental, ya que los aditivos anticorrosivos o anticongelantes son los mismos independientemente de la concentración.

Clave para el éxito: Asegura siempre una dosificación precisa, sea cual sea el sistema (venturis, proporcionadores electrónicos, hidráulicos, tanques de membrana, etc.).

2. Porcentaje de mezcla: elige el rango más amplio posible

Selecciona espumógenos con amplio rango de actuación para mayor versatilidad y seguridad.

  • Por debajo de la concentración nominal (ej. 0,7 % en un producto al 1 %): Reduce la expansión y la tasa efectiva de aplicación (menos tensoactivo). Puede retrasar el control del fuego y complicar la extinción en fuegos de hidrocarburos.
  • Por encima de la nominal (ej. 1,4 % en un producto al 1 %): Acelera el control inicial, pero introduce exceso de tensoactivo hidrocarbonado, aumentando la contaminación de la espuma y pudiendo retrasar o impedir la extinción total.

3. Tasa de aplicación: por encima del mínimo crítico

Un espumógeno dosificado correctamente extingue el fuego solo si se aplica por encima de la tasa crítica para cada combustible (ej. 3 l/min·m² para gasolina). Aplicar por debajo de esa tasa impide la extinción, independientemente de la calidad del producto.

Se recomienda siempre elegir el espumógeno con la tasa de aplicación mínima más baja sobre los combustibles objetivo. En espumógenos sin flúor, es imprescindible realizar ensayos específicos con cada tipo de combustible, ya que las variaciones pueden ser significativas incluso entre combustibles aparentemente similares.

4. Temperatura mínima de uso

No confundir el punto de congelación con la temperatura mínima de uso. Lo decisivo es la viscosidad del concentrado a bajas temperaturas: debe permitir una dosificación correcta y fluida.

5. Tipo de aplicación

Dos aspectos clave:

  • Aspirantes vs No aspirantes: En espumógenos sin flúor, la calidad de la espuma es crítica (no hay extinción por película acuosa ni pulverización). Los sistemas aspirantes exigen espumas de alta calidad.
  • Expansión: Baja, media o alta, según el equipo (lanzas, monitores, sprinklers).

6. Tipo de agua utilizada

En espumógenos no fluorados:

  • Tanto expansión como tiempo de drenaje varían notablemente entre agua dulce y agua de mar.
  • La contaminación por hidrocarburos suele ser más pronunciada cuando son usados con agua de mar.

7. Espumógenos pseudoplásticos (con polímeros hidrosolubles)

Además de las recomendaciones anteriores, los polímeros añaden prestaciones específicas para fuegos de disolventes polares (alcoholes, cetonas…). Forman un colchón polimérico que protege la espuma del combustible, permitiendo la cubrición y extinción.

Aspectos a considerar:

  • Velocidad de formación del gel, impermeabilidad al alcohol y resistencia a la reignición.
  • Estas características varían según el combustible y, en algunos casos, el tipo de agua.
  • Mayor cantidad de polímero = mayor viscosidad → mayor dificultad de dosificación.

Diferenciamos dos tipos:

  1. Totalmente hidratados:
    • Cualquier mezcla con agua reduce la viscosidad (nunca gelifica).
    • Máximo coeficiente de pseudoplasticidad: viscosidad muy baja a velocidades de trabajo.
    • Más seguros, estables y fáciles de usar.
  2. Parcialmente hidratados o semihidratados:
    • La adición de agua aumenta drásticamente la viscosidad y la posibilidad de formación de geles → riesgo de atascos en tuberías (por retroceso de agua en venturi o condensación en el tanque de espumógeno).
    • Se usan para aumentar drenaje o aportar más polímero, pero con mayor riesgo.

En fuegos de hidrocarburos: La retención de agua no es lo decisivo. Lo fundamental es la oleofobicidad de la espuma, conseguida mediante la selección precisa de ingredientes y formulación.